#Opinión: Columna del General Humberto Seijas Pittaluga @seijaspitt   Gramatiqueando

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#Opinión: Columna del General Humberto Seijas Pittaluga @seijaspitt

 

Gramatiqueando

 

La semana pasada, circuló por las redes un meme que decía (si disculpan la palabrota, que es del autor del mensaje): “este país es tan de pinga que no dan clases en todo un año y te gradúan de bachiller”.  Casi inmediatamente, en uno de los foros de Noticiero Digital, alguien ampliaba la idea: “En Benezuela, te gradúan por asistir a cuatro clases y todo lo que te queda por hacer es rumbear (…) porque ni para ser presidente necesitas aprender algo”.  Y uno, con soflama en la cara, tiene que decir como en la cuña de televisión: “lo certifico”.  Si alguien necesita hacerse una operación, quiere que quien le eche cuchillo sea el cirujano más experimentado; si quiere mandar a hacerse una casa, busca a un arquitecto, un ingeniero y un maestro de obras reconocidos por la calidad de sus trabajos; si requiere defenderse o demandar en un tribunal, busca al abogado más experimentado, no a un tinterillo.  Pero, para administrar un erario de miles de millones de dólares cada año, aquí eligieron a alguien que ni a bachiller llegó; a un reposero que nunca estudió nada, aparte de unos cursitos de comunismo que le dieron en la Cubita de sus amores.

Con una ñinguitica de esperanza de que este escrito llegue a los ojos del tipo —o que alguno de los mujiquitas que pululan a su alrededor le haga el favor de leérselo— hoy vamos a conversar sobre gramática.

Aunque mucho me temo que sea tiempo perdido.  Pero vuelvo a recordar que la Real Academia ha explicado hasta la saciedad que el empleo de los sustantivos en masculino, cuando se refieren a conjuntos, cubre a ambos sexos.  Que el desdoblamiento “niños y niñas”, “todos y todas” es artificioso e innecesario desde el punto de vista lingüístico.  Que existe el uso genérico del masculino para designar la clase, es decir, a todos los individuos de la especie, sin distinción de sexos.  Y los robolucionarios, casi todos estólidos, desde el mismo día uno, dale que dale con ese mantra.  Llegando a extremos ridículos: una vez, el ilegítimo dijo “millones y millonas”.  Una diputada, feminista de pacotilla probablemente, dijo en cámara: “miembros y miembras”.  Y en uno de los proyectos de lo que devino en “la mejor Constitución del mundo” —además de las duplicaciones de los sustantivos en masculino y femenino que complican innecesariamente la lectura, y que quedaron en el texto definitivo—, inventaron palabras: “cadeta”; “generala”, como grado, cuando ese término solo designa a la mujer de un general; “soldada”, para caracterizar a la mujer alistada, siendo que ese sustantivo solo se refiere a la paga que reciben los uniformados.  Pero ellos seguirán, ¡empecinados!, en su maña.  Ojalá que no con su maño…

Otra cosa de todos los días, en las declaraciones y las cadenas que nos acogotan, casi todos emplean: “mas sin embargo”, “pero no obstante”, en unas duplicaciones horrorosas por indebidas e inútiles.  ¡Cuerda de estólidos, “mas”, “pero”, “sin embargo” y “no obstante” son sinónimos!  Y, por si no saben qué quiere decir eso, se los pongo más bombita: que tienen el mismo significado, que quieren decir lo mismo.

Otra manía en casi todos los discurseadores rojos: confundir “gracias a” con “por culpa de”.  Y uno escucha: “Gracias a la guerra económica que nos declaró el imperio, ha disminuido la producción en el agro”.  ¡No, vale, no!  ¡Doblemente falso!  Si fuera cierto lo de la guerra, debieran decir: “por culpa de”.  Porque “gracias a” se reserva para reconocer algo beneficioso que nos ha llegado.  Y si en nuestra tierra no se produce ni una décima parte de lo que se acostumbraba, no es por la fulana guerra que ustedes se inventaron para justificar las chambonerías y latrocinios que han hecho fracasar todo en el campo; es porque expropiaron, invadieron, expoliaron, cuanta plantación exitosa había; se robaron todo el ganado que pudieron llevarse.  Manía que persiste en los alcaldes rojos de las zonas pecuarias, con un “diezmo” que les quitan a los ganaderos por las pocas reses que se aventuran a llevar al matadero.

En fin, que lo que abunda en esta mafiocracia, además de la osadía para robarse todo, hasta un hueco, es la ignorancia más supina.  Sucede desde los remotos tiempos en los que un cagatintas defensor del régimen dijo, en declaraciones para la TV: “disulidar” —barbaridad que repitió varias veces a instancias de los reporteros que escuchaban atónitos.  Hasta hace poco, tenían a Díaz Rangel, que sabía escribir.  Pero se les murió.  ¡Oh, y ahora quién podrá defenderlos?

Otrosí

Como guardia que fui y me siento todavía, debo deplorar el triste espectáculo que, el pasado domingo, cuando se cumplían 82 años de su creación, dio la Guardia Nacional —una institución que fue seria, respetada y hasta querida, pero que ahora es despreciada y odiada.  Primero, el usurpador y su claque estaban bajo techo, en el Gran Salón de la Academia, lejos y hasta invisibles para las tropas formadas en el Patio de Honor.  Eso de que el comandante de la agrupación diera el parte a alguien que no estaba enfrente de las unidades formadas, es insólito. Y que el otro, a muchos metros de distancia, sin ser observado por las tropas, lo autorice, es algo nunca antes visto.  ¿A qué se debió eso?  Parece que sigue en su empeño en hacernos creer lo del dron del año pasado.  Allá él…  Pero de que el acto fue ridículo, fue.

Añádale a eso, un muestrario de valetudinarios, un sartal de carcamales disfrazados de milicianos, recibiendo la noticia de que ahora pasaban a formar parte de la GNB.  ¿Fue una puntada populista más?  ¿O esto no es sino un plan piloto para luego ir llenando de milicianos a todos los componentes y así acabar con las FAN y convertirlas, como en su reverenciada Cuba, en una mera milicia?  En todo caso, ¿cuánto más irá a desmejorar esa “iniciativa”, la ya muy deshecha seguridad social militar?

Y hasta ascensos de oficiales de otros componentes hubo.  Como si hubiesen sido pocos los del cinco de julio.  En todo caso, quiero finalizar usando una frase de una muy respetada señora a quien no tengo el honor de conocer, pero que me lee con asiduidad y me hace llegar sus comentarios, Chela Ramos: “los militares debieran buscar más la Luz que los soles”…

hacheseijaspe@gmail.com

 

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